23 marzo 2009

Brava ciudad


Ando un poco triste por la atmósfera que se ha creado en Puebla. Por una lado la violencia que veíamos sólamente en las noticias, que parecían tan lejanas ya comienzan a ser cotidianas en Puebla. Hace un par de semanas un alumno de la preparatoria Emiliano Zapata fue brutalmente herido por un delincuente que intentó agredirlos a él y a su novia. El muchacho la defendió pero salió muy mal librado. Afortunadamente nuestro alumno vivió para contarla y ya está tomando sus clases como si nada huebiera pasado. Días después una alumna del Colegio de letras de la BUAP fue víctima de un intento de violación; afortunadamente un par de muchachos pasó en ese momento y acudieron a su auxilio. Pero no crean que estos dos hechos fueron a las orillas de la ciudad; para nada, estos dos hechos fueron en el centro de esta; quizá a la vista de muchos ciudadanos. Días más tarde un grupo de escritores fueron víctimas de la brutalidad policiaca. En la misma semana fue agredida la esposa de un profesor emérito de la Universidad de las Américas por un guardia de seguridad en la zona residencial de la universidad mencionada. Hoy al revisar las noticias la sangre sigue corriendo por las calles de la ciudad de Puebla que hasta hace algunos años presumía que era la más segura del país. ¿Qué está pasando? ¿Crisis ecónómica? ¿Crisis social? ¿Crisis política? Crisis y más crisis; pero tampoco pensemos que es algo nuevo, mi generación siempre ha vivido en una eterna crisis y la hemos podido librar sin mayor problema. Ahora la cosa se pone más difícil y lo peor de todo es que las autoridades actúan como si se tratara de algo rutinario, como un expediente más que hay que archivar al ver que no existen respuestas.
No sé qué es lo que pase realmente, pero recomiendo a todos los funcionarios de gobierno, autoridades y representantes públicos que actúen, a nadie le conviene que Puebla se convierta en nota roja a nivel nacional. Las medidas deben de ser más creativas y menos violentas. Los ciudadanos pedimos seguridad y no que nos llenen de policías la ciudad. Ahora hasta de los policías hay que cuidarse. Por primera vez me ha dado miedo salir a las calles por la noche, esperemos que todo esto sea cosa temporal y no que forme parte de la nueva forma de vida que trae bajo el brazo el siglo XXI.
Por otra parte quiero dejar constancia pública que desde hace unos meses he sido perseguido. No digo nombres por razones de seguridad, pero si es que me pasa algo mis amigos ya saben quien es el responsable.

3 comentarios:

beno dijo...

cha-le, no pus cuídese!

Isaac dijo...

Es una pena lo que pasa en mi aorada Puebla mi buen Cartas, esperemos que todo mejore y cuidese harto...un abrazo carnal

Isaac dijo...

Es una pena lo que pasa en mi adorada Puebla mi buen Cartas un abrazo carnal..usted tambien cuidese mucho